miércoles, 29 de marzo de 2017

Modelo de gestión centrado en la interacción de personas e instituciones en torno a problemáticas ambientales.

Edwin Tumiri Vargas

El deterioro del medio ambiente es tema de preocupación para todos los gobiernos del mundo, pues, la introducción de sustancias extrañas, tóxicas o nocivas al ecosistema afectan la fertilidad del suelo, la pureza del aire, la reducción de agua dulce, consecuentemente, tienen un efecto devastador en la población de animales y plantas.

En Bolivia, el problema ambiental es también un tema de preocupación, pese a gozar de variados recursos naturales tales como especies de flora y fauna únicas en el mundo, mismas que están distribuidas en ecosistemas que van desde el altiplano, los valles y las selvas amazónicas. Pero, al igual que muchos países en “vías de desarrollo” se ve también afectada por la contaminación ambiental, por ejemplo, las inundaciones, las sequías extremas, las lluvias mal distribuidas y otros factores climatológicos adversos. Entonces, existe la necesidad de abrir el diálogo sobre la importancia de preservar el medio ambiente en todos los niveles. Pues, de un tiempo a esta parte la práctica de valores ambientales se vio disminuida en las generaciones actuales.

En la actualidad, la Ciudad de El Alto tiene muchos problemas en temas ambientales, característica principal es la poca vegetación en sus calles, avenidas, parques y no cuenta con centros de recreación con áreas verdes como la ciudad de La Paz, aunque instituciones municipales, organizaciones no gubernamentales, instituciones privadas intentan la reforestación y otros proyectos ambientales, estos tienen poco éxito. Otra de las características de esta gran urbe en el aspecto medioambiental es el manejo de residuos sólidos. Pues, en pleno centro de la ciudad se ve grandes cúmulos de basura.

En este marco, el modelo de gestión centrado en la interacción de personas e instituciones en torno a problemáticas ambientales, tiene la obligación y el deber de poner en manifiesto la importancia de cuidar, conservar, preservar el medio que nos rodea (la pachamama). Es decir, las problemáticas ambientales deben construirse en espacios  para vincular a todos los actores de la comunidad en la búsqueda de un objetivo común: desarrollar, potenciar y renovar valores ambientales de las actuales y futuras generaciones.  

Asimismo, todas las instituciones públicas y privadas tienen la obligación y el deber de poner en manifiesto la importancia de cuidar, conservar, preservar el medio que nos rodea. En la Constitución Política del Estado, en su artículo 342 señala: “Es deber del estado y de la población conservar, proteger y aprovechar de manera sustentable los recursos naturales y la biodiversidad, así como de mantener el equilibrio del medio ambiente”. En consecuencia, la escuela a través del área geografía - biología, puede orientar sus actividades a: Primero,  articular los contenidos curriculares con las temáticas de cambio climático. Segundo,  fortalecer la convivencia armónica entre el ser humano, la naturaleza y el cosmos. Tercero, potenciar valores ambientales de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos. Asimismo, las instituciones asentadas en la comunidad puede involucrarse con sus proyectos en las actividades curriculares que despliega la escuela, sólo así sus proyectos tendrán sostenibilidad en el tiempo.  

Finalmente, el modelo de gestión centrado en la interacción de personas e instituciones en torno a problemáticas ambientales, puede constituirse en una herramienta estratégica para incentivar a las niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos a practicar buenos hábitos ambientales, tales como, el ahorro de la energía eléctrica, el consumo adecuado del agua, el cuidado de plantas, el reciclaje y deposición adecuada de residuos sólidos, uso mínimo de las bolsas de polietileno, etc. Es en este sentido que el presente trabajo trata de contribuir con propuestas que emerjan desde la práctica pedagógica y cotidiana de los actores. Es decir, se pretende situar a la escuela a través del área de geografía - biológica como un centro promotor de estrategias ante las problemáticas ambientales en coordinación con personas e instituciones asentadas en la comunidad.



Revisión bibliográfica
Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia (2009). (CPE)
RIBERA Arismendi, Marco Octavio
(2008)            Glosario de temas y conceptos ambientales: Una guía para la actualización y la reflexión. LIGA DE DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE. La Paz – Bolivia.













Escuela participativa y de consensos

Edwin Tumiri Vargas
La escuela no es una isla, la razón de existir es en tanto y cuanto responda a las necesidades de la comunidad en la cual se encuentra inserta. Al respecto, dentro de la Escuela de Warisata, la comunidad en su conjunto educaba y se educaba. “La escuela perdía su razón de ser como recinto aislado, cerrado, apartado de la sociedad, puesto que, siendo la sociedad misma, su verdadero claustro, era el vasto mundo donde esa sociedad trabajaba y luchaba por sobrevivir” (Salazar, C. 1992:93). En efecto, la escuela es un espacio donde se debieran vincular las actividades del aula con las prácticas comunitarias.  Es decir, vincular a todos los actores de la comunidad en la búsqueda de un objetivo común: desarrollar, potenciar y renovar valores, conocimientos, habilidades y actitudes de las actuales y futuras generaciones.
En este sentido, la comunidad de ahora, de ayer y después, tiene siempre algo que ofrecer a la escuela, y la escuela tiene siempre algo para la comunidad. Sin embargo, las escuelas convencionales plantean sus Proyectos Educativos Institucionales Comunitarios (PEIC) sin tomar en cuenta a la sociedad, pues, se lo planifica desde la escuela (dirección y plantel docente), y en muchos casos se planea el desarrollo comunitario en las aulas. Aunque esta corresponsabilidad es compartida, pues, muchos de las instituciones asentadas en la comuna no asisten a las invitaciones que propicia la escuela.
En este sentido, la escuela requiere, indiscutiblemente, la participación de la colectividad, esto es: estudiantes, padres de familia, la comunidad, y requiere la participación de instituciones acantonadas en  el lugar. Es decir, los procesos de enseñanza y aprendizaje requieren de la participación consensuada de la colectividad. Al respecto, Huanacuni F. (2010) señala:
Desde nuestra cosmovisión se concibe que todo es parte de la comunidad y la comunidad se entiende como una unidad más allá de lo social, por lo tanto los procesos de aprendizaje no pueden ser individuales o aislados del entorno, porque la naturaleza nos indica que todo está conectado. La vida de uno es complementaria a la vida del otro. Al final todo en la vida se expresa en una reciprocidad dinámica permanente. Entonces, en la educación comunitaria la enseñanza no puede estar aislada de la naturaleza, sino más bien debe enseñar, comprender y respetar las leyes naturales. (pág. 42)
Por otro lado, el éxito de los planes, programas y proyectos destinados a mejorar el bienestar de la población dependen de la participación activa de todos sus actores, pues, los habitantes tienen valores, conocimientos, habilidades y actitudes que pueden ser fortalecidas a partir de su incorporación en las actividades del proyecto y las actividades curriculares de la escuela.
En la actualidad, la participación de los padres de familia se limita a controlar el rendimiento escolar del hijo, es decir, la participación de los padres de familia en las actividades curriculares de la escuela posee una condición media que no alcanza la excelencia.
Por lo expuesto anteriormente, se debe tender un puente entre el maestro, los padres y los estudiantes, además de instituciones comprometidas a mejorar el bienestar de la comunidad, por ejemplo, la policía, la universidad, los centros de salud, las organizaciones ambientales, entre otros. Una forma de tender lazos entre la escuela, la familia y la comunidad es que la escuela debe ser un espacio para consensuar  la mejora de diferentes actividades económicas, sociales y culturales de la comunidad donde se encuentra inserta.
Finalmente, todos somos corresponsables de transmitir valores, conocimientos, habilidades y actitudes a las futuras generaciones. En consecuencia, la escuela debe, a través de los estudiantes, padres de familia, plantel docente y administrativo, instituciones, incorporar gradualmente, y de manera participativa y consensuada, innovaciones en el seno de las comunidades que busquen mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Asimismo, la escuela puede convertirse en un instrumento estratégico para implementar iniciativas individuales y colectivas que mejoren las condiciones de vida de las familias, ya que cuenta con todo el potencial necesario para ese cometido, pues, llegan a ella niñas, niños, adolescentes y jóvenes “delegados” de cada familia y, a través de ellos, se puede alcanzar a los adultos.

Revisión bibliográfica
HUANACUNI Mamani, Fernando.
(2010).           Buen Vivir / Vivir Bien: Filosofía, políticas, estrategias y experiencias regionales andinas. Lima, Perú.
SALAZAR Mostajo, Carlos
(2006).                       Warisata Mía. El Alto, La Paz – Bolivia. El cóndor Boliviano Editores.
(1992).                       La Taika, Teoría y Práctica de la Escuela Ayllu. La Paz – Bolivia. Librería Editorial G.U.M.




Experiencia: institucionalización de cargos a director de unidad educativa
Edwin Tumiri Vargas

Un aspecto importante para una exitosa gestión educativa es el rol que cumplen los directores. Es decir, para la correcta administración de una unidad educativa, es necesario contar con personal idóneo, capaz y eficiente que pueda planificar, organizar, dirigir y controlar las actividades de una unidad educativa. Al respecto, Quiroz  y  Vázquez  (2009) señalan: “las  actitudes  y comportamientos de la persona que asume las funciones de dirección se constituyen en un factor clave de eficacia escolar”.

Ahora bien, la experiencia leída señala que no existe ninguna institución que profesionalice a los maestros para asumir el cargo de dirección de unidad educativa. En tal sentido, el ministerio de educación convoca cada tres años a los maestros interesados en optar cargos directivos para someterlos a un proceso de institucionalización.

La institucionalización es el proceso donde, a través de un examen de competencia y la calificación de meritos, se designa a un maestro para ejercer el cargo de director de unidad educativa por un determinado tiempo. Esta autoridad debería ser el más sobresaliente, idóneo y capacitado del grupo. Pues, el director de unidad educativa debe guiar y administrar a los subalternos. Este aspecto es vital para el funcionamiento de una escuela, pues, la ausencia de la autoridad implica muchos sucesos, los actos cívicos sin presencia del director no tienen seriedad, los consejos de maestros se tornan en la pérdida de tiempo y el seguimiento pedagógico es incipiente. Además, la autoridad designada debe buscar y gestionar las relaciones interinstitucionales. Este aspecto es no menos importante, pues, la educación es una responsabilidad social, en este marco, con seguridad existen instituciones públicas o privadas que pueden hacer mejor el proceso de enseñanza y aprendizaje. Por ejemplo, la policía puede compartir sus experiencias en temas de seguridad ciudadana, pandillas juveniles, etc. asimismo, el centro de salud puede enfocar desde su óptica temas referidos a salud alimentaria, salud sexual y reproductiva, consumo indebido de drogas, etc. las instituciones ambientales, pueden contribuir con temas del cuidado del medio ambiente, manejo de residuos sólidos, etc. Es decir, la escuela puede constituirse en un sector estratégico para promover acciones que mejoren las condiciones de vida. Sin embargo, nada de esto posible si el director no gestiona o no lidera dichas actividades, es aquí donde el liderazgo se torna importante, y donde los méritos deben emerger.

Por otro lado, el proceso de institucionalización de la gestión 2015 comprendió tres fases:
  •       Examen de competencia
  •         Calificación de méritos
  •          Presentación y defensa de proyectos de gestión institucional.

Si bien el examen de competencia y la calificación de méritos son claras,  no sucede lo mismo con la presentación y defensa de los proyectos de gestión institucional, pues, su valoración es muy subjetiva. La calificación de esta última fase fue duramente criticada por los postulantes, pues, por su subjetividad se constituyó en una limitante para que algunos maestros meritorios no asuman el cargo directivo. Además, el cronograma 2015 presentado inicialmente por el ministerio de educación no se cumplió a cabalidad.

Finalmente, la institucionalización de  cargos directivos es, sin duda, un proceso muy beneficioso para una unidad educativa, pero, es importante que pueda ser llevada a cabo con transparencia y credibilidad. Por otro lado, las autoridades designadas, producto de la institucionalización, debieran estar presentes el primer día de clases, lo que no sucede.

Revisión bibliográfica
Ministerio de Educación y Bellas Artes (MEyBA)
(1957)               Reglamento  del  Escalafón  Nacional  del  Servicio  de Educación. Decreto Supremo Nº 04688. La Paz- Bolivia.
Ministerio de Educación y Cultura (MEyC)
(1993)               Reglamento  de  faltas  y  sanciones  del  magisterio  y personal docente y administrativo. Resolución Suprema Nº 212414. La Paz-Bolivia.
 Tarqui,  Braulio


(2015)            Descentralización del proceso de selección de directores/as de  unidades educativas. La Paz-Bolivia.

viernes, 10 de marzo de 2017

Gestión educativa
Edwin Tumiri Vargas
La administración de la escuela y otras instituciones, están fundadas en la razón de funcionamiento de una fábrica. Es decir, la planificación, organización, ejecución y evaluación de las cotidianidades de una institución educativa y una industria, son filosóficamente análogos.  

Al respecto, el documento de planificación y gestión educativa del Ministerio de Educación señala:

Esta ideología de la administración fundada en la lógica de funcionamiento de la fábrica fue la base para el diseño institucional y su administración eficiente de todo tipo de instituciones, entre ellas la escuela (pág.14).

Sin embargo, esta forma de administrar la escuela – fábrica ha provocado severas críticas, se dice por ejemplo que ha logrado subalternizar las verdaderas potencialidades de una escuela. Pues, la fábrica tiene como objetivos vender utensilios y la escuela educar a las personas. Es decir, tienen propósitos diferentes.
En la escuela, producto de esta administración empresarial, los procesos de enseñanza y aprendizaje se han adaptado a simular situaciones del mundo real, en consecuencia, el aprendizaje ocurre en el imaginario mundo del estudiante.  Asimismo, el dictado, la repetición, el copiado, la memorización, siguen siendo métodos utilizados por estudiantes y docentes. Además, la evaluación tiene un aporte poco formativo, y se limita a medir cuánto conocimiento ha adquirido el estudiante. De igual forma, los contenidos tienen poca probabilidad de ser aplicados en la solución de problemas diarios, muchos de ellos son teóricos, abstractos y desvinculados de la vida y el trabajo del estudiante, pues, dentro de la dinamización curricular no se verifica la integración de una actividad productiva útil que consolide lo enseñado con lo aprendido. Asimismo, existe un distanciamiento entre la escuela y la comunidad, es decir, la comunidad se considera externa a las actividades pedagógico – curriculares que desarrolla la escuela y, en consecuencia, no se identifican plenamente con ella y la ven con indiferencia.
Por otro lado, el art. 74, de la Ley Avelino Siñani – Elizardo Pérez, señala los siguientes objetivos:
  • 1.     Lograr una adecuada y transparente gestión y administración del Sistema Educativo Plurinacional.
  • 2.     Planificar, organizar, ejecutar, dirigir y evaluar la administración y gestión en todos los subsistemas, niveles y modalidades, con participación social.
  • 3.     Generar condiciones favorables de relación intercultural para que todos los actores de la educación cumplan y desempeñen adecuadamente su rol.
  • 4.     Garantizar la provisión de recursos financieros, personal cualificado, infraestructura y materiales de acuerdo a las necesidades de cada región y de acuerdo a las competencias concurrentes de las entidades territoriales autónomas.

En efecto, la Ley 070, hace hincapié en la participación de la colectividad en los procesos educativos como un elemento importante para una mejor gestión, es decir, en un marco comunitario, todos son corresponsables de transmitir valores, conocimientos, habilidades y actitudes a las futuras generaciones. En consecuencia, la escuela de hoy debe orientar sus acciones a establecer un dialogo horizontal entre los diferentes actores (Comunidad educativa), promover una administración democrática y participativa, y ofertar una educación con calidez y calidad.
Finalmente, la administración es un elemento clave para el funcionamiento con eficiencia y eficacia de las escuelas. En este marco,  los actores de la escuela deben “re” pensar la gestión educativa, este pensamiento debe llevar a consolidar una gestión más participativa, más democrática, más eficiente y con calidad  donde cada uno de los actores reconozca la importancia de trabajar en forma propositiva para el logro de objetivos comunes.


Referencias bibliográficas
1.     Ministerio de Educación
(2010)                    Ley de la Educación: Avelino Siñani – Elizardo Pérez. La Paz – Bolivia.
(sf)                        Planificación y Gestión Educativa. La Paz – Bolivia.
2.     Arratia Jiménez, Marina
(2015)                                 Construyendo una nueva cultura de gestión educativa intra e intercultural. PROEIB Andes y FUNPROEIB Andes. Cochabamba, Bolivia